Mi post para Constance Barcelona:
Noche de verano. Hace calor. Mucho calor. Te levantas del sofá, te diriges al baño y te miras en el espejo. Levantas la ceja derecha y te asomas ligeramente al marco de la puerta, para adoptar el ángulo desde el que visualizas el enorme reloj de pared que preside el comedor. Aún no son las doce… Te das una ducha rápida, te vistes, haces una llamada: -¿Dónde estáis?- Media hora después estás en una terracita con un par de amigos pidiendo, como no, un Gin Tonic*.
- ¿Un brindis?
- ¡Por nosotros!
